
Diferencias entre HDD y SSD
Al momento de decidir la compra o actualización de nuestra PC o laptop, nos encontramos frente a un dilema respecto a qué sistema de almacenamiento es el adecuado para nuestro equipo. ¿HDD o SSD? Y es que anteriormente no teníamos este problema debido a que la única opción eran los discos duros mecánicos convencionales HDD, sin embargo, esta oferta se ha incrementado y ahora tenemos la opción de adquirir un disco de estado sólido SSD.
Disco HDD

El HDD (hard disk drive, o en español, unidad de disco duro) es un componente físico que integran las computadoras de escritorio y las laptops cuya función principal es la de almacenar toda la información necesaria tanto para el funcionamiento del Sistema Operativo como de los archivos de documentos del usuario. Su memoria es no volátil, es decir, los datos no se pierden en caso de que la computadora se apague.
Todos los datos son grabados en discos magnéticos, y cuanto más finos sean los discos, mejor será el proceso de grabado. Por eso los discos del mismo tamaño pueden tener capacidades de almacenamiento muy diferentes unos de otros, al contar con mayor cantidad de platos (discos) de escritura (hasta 4, que serían 8 caras). Cada disco gira a unas velocidades muy altas, hasta 7200 rpm que son las que encontramos normalmente en cualquier tienda de cómputo, y mediante cabezales magnéticos la información es grabada o leída de cada cara del disco.
Disco SSD
El SSD (solid state drive, o en español unidad de estado sólido) es un dispositivo de almacenamiento construido en base a un circuito integrado semiconductor y que junto a una controladora ejecuta todas las operaciones e instrucciones de entrada y salida de la unidad.
A diferencia del disco duro convencional, donde el almacenamiento se realiza en discos magnéticos, los SSD cuentan con chips o memorias flash muy similares a las de una memoria USB. Estos chips están formados por miles de celdas construidos con puertas NAND para almacenar los bits de información en bloques de 1, 2, 3 o hasta 4 elementos. La diferencia fundamental con una RAM es que el contenido no se borra incluso sin electricidad, es decir, también posee memoria no volátil.
Los primeros dispositivos que utilizaron este tipo de memoria fueron los teléfonos celulares y las cámaras fotográficas ya sea de forma integrada en el mismo equipo o por medio de lo que conocemos como memoria Micro SD. Estas memorias han ido evolucionando y permitiendo no solo mayores velocidades de lectura/escritura, sino también permitiendo cada vez más almacenamiento, llegando fácilmente hasta los 4 TB.